Archivos mensuales: julio 2009

Excursiones desde Amsterdam: La Haya

La ciudad de la Haya (o Den Haag) es el lugar en el que se encuentra el gobierno y la realeza. Es la capital de facto del país aunque en los papeles aparezca Amsterdam. Es también una ciudad en la que tratan de mezclar la arquitectura tradicional holandesa con rascacielos y nuevos edificios. Personalmente nunca la he encontrado muy bonita y de hecho no creo que haya mucho que ver pero aún así os digo las cosas que se pueden ver y sois vosotros los que tendréis que elegir. Esta es la tercera ciudad del país en población y junto con Amsterdam, Rotterdam y Utrecht forma un área que se denomina Randstaad en la que vive la mayor parte de la población del país.

El viaje de ida y vuelta desde Amsterdam Centraal cuesta 19.10 euros y quiero que tengáis bien presente que vais a Den Haag Centraal y no a Den Haag HS o de lo contrario acabaréis en una estación que no está en el centro de la ciudad. Repito, preguntad en información en la estación de Amsterdam y tened cuidado con el tren que tomáis o acabaréis en otra estación y tendréis que transbordar para poder llegar a vuestro destino.

Al llegar a la Haya salid y buscad las familiares indicaciones para ir hacia el Parlamento, el cual se llama De Binnenhof. Es un complejo de edificios en los que está como ya he dicho la sede del parlamento y a su lado hay un pequeño lago. El patio interior es bastante bonito. En el mismo lugar está el Maurithuis, un expectacular museos en el que podréis ver el famoso cuadro de Johannes Vermeer llamado La joven de la perla. También hay varios Rembrandt y entre ellos cabe destacar la lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp. La entrada al museo cuesta diez euros y medios y a partir de noviembre serán trece euros y medio.

También podéis pasear por las calles del centro en donde está el centro comercial más antiguo de Holanda y que viene del siglo XIX. Lo interesante de la ciudad no está en el centro. Desde la estación central (o desde Den Haag HS) tendréis que tomar el tranvía número 9 y decidle al conductor que vais a Madurodam, el famoso parque de miniaturas holandés del que seguro que habéis oído hablar. En ese mismo tranvía si seguís hasta el final llegaréis a Scheveningen, la playa más famosa de Holanda y un sitio que bien merece un paseo por sus avenidas y si el día se presta unas cuantas horas en la playa. En Madurodam veréis casi todas las cosas que ofrece Holanda en pequeñito. Es un lugar perfecto si vais con niños pequeños porque ellos lo adorarán. Después de haberlo padecido unas cuantas veces yo le tengo algo de manía pero he de reconocer que si viniese por primera vez a Holanda, este sería uno de los lugares que me gustaría visitar. Cuando acabéis en el parque podéis tomar el tranvía de vuelta a la estación y desde allí volver a Amsterdam.

Puedes ver fotos y obtener más información en el álbum de fotos de La Haya

Excursiones desde Amsterdam: Rotterdam

Seguimos con las excursiones que se pueden hacer desde Amsterdam y hoy le toca el turno a Rotterdam. Vuelvo a insistir en que se pueden contratar tours que os llevarán a estos sitios en autobús y con un guía turístico. Podéis encontrar más información frente a la estación central de Amsterdam, en las oficinas del VVV. También en la calle del Damrak veréis al menos dos agencias que venden estas giras y tenéis panfletos disponibles con los precios, duración y las visitas que se hacen. El precio de un tour por estos lugares es de unos cuarenta euros. Para aquellos más arriesgados, os lo podéis montar por vuestra cuenta:

Para llegar a Rotterdam hay varios trenes por hora y la duración del viaje es de alrededor de una hora. En un futuro cercano van a poner trenes de alta velocidad que costarán algo más caros pero que reducen la duración del viaje en unos 15 o 20 minutos. El precio del billete de ida y vuelta es de 24.7 euros (a precios de Julio del 2009) y algunos de esos trenes paran en Delft, con lo que podéis combinar ambas visitas en el mismo día y así ahorrar algo de pasta. Para conocer los horarios y el andén desde el que salen los trenes preguntad en el mostrador de información de la estación o buscad la información en la página de la compañía ferroviaria.

Al llegar a Rotterdam conviene que sepáis que es una ciudad totalmente distinta a cualquier otra de Holanda. Es la segunda ciudad más grande del país y su puerto es el más grande de Europa y el segundo más grande del mundo. La ciudad fue totalmente destruida por los bombardeos americanos en la segunda guerra mundial y reconstruida al acabar la misma. En lugar de las típicas casitas holandesas, canales y demás os encontraréis con rascacielos y un montón de edificios que han salido de la mano de los arquitectos más famosos. Rotterdam es diseño, diseño y diseño.

Otra cosa que notaréis inmediatamente es que más del cincuenta por ciento de la población de la ciudad son extranjeros y alrededor de un veinticinco por ciento son musulmanes. Es también la ciudad con los índices de crimen más altos y uno de los lugares en los que te sientes inseguro. En mis visitas a la ciudad he visto en varias ocasiones a un grupo de policías persiguiendo a algún delincuente a la entrada de la estación o gente intentando atrapar a algún raterillo. Es una ciudad en la que conviene extremar las precauciones. Tened cuidado con los falsos policías que os contarán un rollo sobre dinero falso y problemas con tarjetas de crédito y os pedirán que les deis vuestro dinero para comprobarlo. Si algún policía se os acerca con la historia, no lo dudéis un solo instante. Llamad al 112 y decidles lo que está pasando. Los tipos van de uniforme y tienen hasta placas de policías pero no lo son. La explanada frente a la estación está en obras y aquello parece un campo de batalla. Nada más salir os tropezaréis con una calle llena de rascacielos con formas fascinantes que si tenéis suerte y hay un buen cielo azul saciarán vuestras ansias fotográficas. Pasead por las calles del centro, llenas de tiendas y fijaos en las indicaciones para turistas. Interesa caminar hacia las Kubuswoningen o casas cúbicas, todo un hito arquitectónico que hay que ver. Antes de llegar a ellas veréis una espectacular entrada para una de las paradas del metro justo en la plaza del mercado. Por allí cerca también hay una iglesia protestante que os puede poner los pelos de punta porque en su interior tienen un bar.

La visita a las casas cúbicas cuesta dos euros y merece la pena sobre todo para comprobar que a veces los arquitectos son un poco gilipollas y la cagan hasta el fondo. Después de salir de allí id hacia el puerto, en dirección al puente Erasmus (Erasmusbrug). Es una auténtica maravilla y junto a él encontraréis las líneas Spido. El crucero por el puerto de Rotterdam es obligatorio y los hay de una hora y media. Os llevarán por el puerto y os contarán un montón de anécdotas increíbles, además de ver las terminales de contenedores. Conviene sentarse por el lado izquierdo del barco porque la narración de las cosas es sobre lo que se ve por esa parte y así os saldrán mejores las fotos.

Si visitáis la ciudad en domingo entre los meses de Julio y Agosto se puede tomar en la estación central un tranvía turístico con el que te puedes bajar y subir en los puntos principales. Es un tranvía de principios del siglo XX, muy bonito. Si no, os lo tendréis que currar a pie o tomando los tranvías normales. En Rotterdam también se puede ir al Euromast, una especie de pirulí con unas vistas muy bonitas de la ciudad y el puerto aunque yo os recomendaría que paséis.

Una vez acabado el crucero se puede volver hacia la estación por alguna otra ruta y regresar en tren a Amsterdam, quizás parando en Delft y aprovechando para ver las dos ciudades.

En el álbum de fotos de Rotterdam podrás ver imágenes con los lugares que se pueden visitar en la ciudad y en cada una de las fotos hay más información disponible