Excursiones desde Amsterdam: Rotterdam

Seguimos con las excursiones que se pueden hacer desde Amsterdam y hoy le toca el turno a Rotterdam. Vuelvo a insistir en que se pueden contratar tours que os llevarán a estos sitios en autobús y con un guía turístico. Podéis encontrar más información frente a la estación central de Amsterdam, en las oficinas del VVV. También en la calle del Damrak veréis al menos dos agencias que venden estas giras y tenéis panfletos disponibles con los precios, duración y las visitas que se hacen. El precio de un tour por estos lugares es de unos cuarenta euros. Para aquellos más arriesgados, os lo podéis montar por vuestra cuenta:

Para llegar a Rotterdam hay varios trenes por hora y la duración del viaje es de alrededor de una hora. En un futuro cercano van a poner trenes de alta velocidad que costarán algo más caros pero que reducen la duración del viaje en unos 15 o 20 minutos. El precio del billete de ida y vuelta es de 24.7 euros (a precios de Julio del 2009) y algunos de esos trenes paran en Delft, con lo que podéis combinar ambas visitas en el mismo día y así ahorrar algo de pasta. Para conocer los horarios y el andén desde el que salen los trenes preguntad en el mostrador de información de la estación o buscad la información en la página de la compañía ferroviaria.

Al llegar a Rotterdam conviene que sepáis que es una ciudad totalmente distinta a cualquier otra de Holanda. Es la segunda ciudad más grande del país y su puerto es el más grande de Europa y el segundo más grande del mundo. La ciudad fue totalmente destruida por los bombardeos americanos en la segunda guerra mundial y reconstruida al acabar la misma. En lugar de las típicas casitas holandesas, canales y demás os encontraréis con rascacielos y un montón de edificios que han salido de la mano de los arquitectos más famosos. Rotterdam es diseño, diseño y diseño.

Otra cosa que notaréis inmediatamente es que más del cincuenta por ciento de la población de la ciudad son extranjeros y alrededor de un veinticinco por ciento son musulmanes. Es también la ciudad con los índices de crimen más altos y uno de los lugares en los que te sientes inseguro. En mis visitas a la ciudad he visto en varias ocasiones a un grupo de policías persiguiendo a algún delincuente a la entrada de la estación o gente intentando atrapar a algún raterillo. Es una ciudad en la que conviene extremar las precauciones. Tened cuidado con los falsos policías que os contarán un rollo sobre dinero falso y problemas con tarjetas de crédito y os pedirán que les deis vuestro dinero para comprobarlo. Si algún policía se os acerca con la historia, no lo dudéis un solo instante. Llamad al 112 y decidles lo que está pasando. Los tipos van de uniforme y tienen hasta placas de policías pero no lo son. La explanada frente a la estación está en obras y aquello parece un campo de batalla. Nada más salir os tropezaréis con una calle llena de rascacielos con formas fascinantes que si tenéis suerte y hay un buen cielo azul saciarán vuestras ansias fotográficas. Pasead por las calles del centro, llenas de tiendas y fijaos en las indicaciones para turistas. Interesa caminar hacia las Kubuswoningen o casas cúbicas, todo un hito arquitectónico que hay que ver. Antes de llegar a ellas veréis una espectacular entrada para una de las paradas del metro justo en la plaza del mercado. Por allí cerca también hay una iglesia protestante que os puede poner los pelos de punta porque en su interior tienen un bar.

La visita a las casas cúbicas cuesta dos euros y merece la pena sobre todo para comprobar que a veces los arquitectos son un poco gilipollas y la cagan hasta el fondo. Después de salir de allí id hacia el puerto, en dirección al puente Erasmus (Erasmusbrug). Es una auténtica maravilla y junto a él encontraréis las líneas Spido. El crucero por el puerto de Rotterdam es obligatorio y los hay de una hora y media. Os llevarán por el puerto y os contarán un montón de anécdotas increíbles, además de ver las terminales de contenedores. Conviene sentarse por el lado izquierdo del barco porque la narración de las cosas es sobre lo que se ve por esa parte y así os saldrán mejores las fotos.

Si visitáis la ciudad en domingo entre los meses de Julio y Agosto se puede tomar en la estación central un tranvía turístico con el que te puedes bajar y subir en los puntos principales. Es un tranvía de principios del siglo XX, muy bonito. Si no, os lo tendréis que currar a pie o tomando los tranvías normales. En Rotterdam también se puede ir al Euromast, una especie de pirulí con unas vistas muy bonitas de la ciudad y el puerto aunque yo os recomendaría que paséis.

Una vez acabado el crucero se puede volver hacia la estación por alguna otra ruta y regresar en tren a Amsterdam, quizás parando en Delft y aprovechando para ver las dos ciudades.

En el álbum de fotos de Rotterdam podrás ver imágenes con los lugares que se pueden visitar en la ciudad y en cada una de las fotos hay más información disponible

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